SOPA DE LETRAS: LPI, CNC, SGAE, DAMA, LES, CPI
La ley de Economía sostenible (LES) pretende que la Comisión de la propiedad intelectual (CPI) sea la policía administrativa de internet con capacidad para decidir que páginas incumplen la legislación de la propiedad intelectual (LPI) pudiendo ordenar su bloqueo previa venia judicial. La comisión nacional de la competencia (CNC) ha hecho público un informe en el que, aparte de lamentar la situación monopolística de las gestoras de los derechos de propiedad intelectual como la sociedad general de autores de España (SGAE) y directores-realizadores y guionistas de obras audiovisuales (DAMA?), denunciar la existencia de barreras legales y estratégicas para dificultar la competencia, tarifar de forma poco equitativa y arbitraria e impedir el ejercicio individual de la gestión de derechos de propiedad intelectual, propone que la citada comisión de la propiedad intelectual se dedique a vigilar a las sociedades de gestión.
¿Quien nos guarda de los guardianes?. Las sociedades gestoras de los derechos de la propiedad intelectual se crean para defender los derechos de los autores (y ejecutores, etc.) sin embargo su representación se realiza -por imperativo legal- de forma obligatoria en determinados casos. Ello priva al autor de la defensa individual de sus derechos. Por otra parte el monopolismo que caracteriza a dichas gestoras priva al autor de escoger que gestora prefiere. Los contratos son innecesariamente largos, con términos de preaviso exagerados y claúsulas de exclusividad -en las gestiones internacionales- inadmisibles. Las tarifas arbitrarias y poco equitativas producen malestar que repercute en la difusión de la obra de los autores y finalmente el funcionamiento interno de las gestoras lejos de la intervención de los asociados, presenta gastos de administración del 14% (¡50 millones de Euros!) y beneficios no repartidos a sus destinatarios de 160 millones de Euros (?) mientras su patrimonio inmobiliario aumenta con la adquisición de dos teatros. (Datos de SGAE).
Parece que siempre nos estemos quejando. O por indefensión o por exceso de tutela. El tema de los derechos de autor en el mundo de Internet no es fácil. Las ventas de música han bajado el 70% en los últimos años. Todo lo que no se vende se piratea. En el mundo del arte es fácil distinguir entre el original -aunque sea obra seriada- firmado, justificado, garantizado y la simple reproducción divulgativa. En el mundo de la música es imposible. Sin embargo el éxito de Microsoft o Autocad consistió en dejarse piratear hasta convertirse en los estándares del mercado. Linux es un sistema operativo de código abierto cuya autoría se diluye entre las sucesivas aportaciones de los usuarios. Como Wikipedia. Mac vende canciones a un euro en internet con gran éxito. Hay otras fórmulas.
Da la impresión que las prácticas comerciales ancestrales no valen para el mundo de Internet y la legislación que pretende defenderlas lo único que hace es complicar innecesariamente las cosas. La teoría de la relatividad tiene más de cien años. Quizá podríamos cambiar ya “la cuenta de la vieja”.







